Facebook dará por finalizados sus programas de investigación de mercado no retribudos y retirará su aplicación Onavo VPN de la tienda Google Play. Esto se ha producido tras una investigación de TechCrunch sobre el uso del código de Onavo de una aplicación de investigación de Facebook que recababa los datos de adolescentes. La aplicación Onavo Project, finalmente será cerrada y dejará de recopilar datos de los usuarios para realizar estudios de mercado, aunque continuará operando operando en una red privada virtual durante un corto periodo de tiempo para permitir que los usuarios encuentren un reemplazo.

Facebook también ha dejado de reclutar nuevos usuarios para su aplicación de investigación, que aún está disponible para Android. Para Apple, esta aplicación vulneraba el programa de certificados empresariales lo cual hizo que la forzara a abandonar iOS. Sin embargo, a pesar de la retirada de la aplicación, sus estudios de investigación seguirán funcionando.

Después de que la industria tecnológica se vea sometida al escrutinio sobre las políticas de privacidad, Facebook ha decidido que ofrecer a los usuarios una utilidad como una VPN a cambio de examinar en silencio el uso de sus aplicaciones y datos de navegación, no es una táctica inteligente. En su lugar, se centrará en programas retribuidos en los que los usuarios entienden explícitamente que renuncian a parte de su privacidad a cambio de una compensación monetaria directa.

Onavo se definió como una manera de «limitar que las aplicaciones usen datos de segundo plano» y «usar una red VPN segura para su información personal». También señaló que recopilaría el «tiempo que pasa el usuario usando aplicaciones, datos móviles y de Wi-Fi que usa la aplicación, los sitios web que visita y su país, dispositivo y tipo de red». Un portavoz de Facebook confirmó el cambio de uso de la aplicación y declaró: «La investigación de mercado ayuda a las empresas a crear mejores productos para los usuarios. Estamos cambiando nuestro enfoque hacia la investigación de mercado basada en la recompensa, lo que significa que vamos a terminar con el programa de Onavo».

Facebook adquirió Onavo en el año 2013 por 200 millones de dólares para recopilar datos sobre lo que los usuarios.

Los datos revelaban que Whatsapp enviaba más del doble de mensajes en un día que Messenger, según informaron desde Buzzfeed. Esto convenció a Facebook para comprar Whatsapp por 19 mil millones de dólares. Facebook pasó a definir Onavo como una forma en que los usuarios redujeran el uso de sus datos, bloqueasen sitios peligrosos, mantuvieran su tráfico a salvo del espionaje, mientras que el propio Facebook estaba analizando todo este tráfico. La información que obtuvieron ayudó a descubrir nuevas tendencias en el uso de dispositivos móviles, vigilar a los competidores, y descubrir qué funciones o aplicaciones copiar. La clonación se convirtió en el núcleo de la estrategia de producto de Facebook en los últimos años, con la versión de Instagram de Snapchat Stories creciendo más que la original.

Sin embargo, cuando Apple descubrió el año pasado los problemas de privacidad de Onavo, presionó a Facebook para que eliminase la aplicación, pero no consiguió que la retirasen de Google Play. Facebook modificó el código de Onavo para usarlo en su aplicación de investigación cuando TechCrunch descubrió que pagaba a los usuarios de EEUU e India. El perfil del usuario al que Facebook retribuía era de 13 a 35 años y se les compensaba con 20 dólares en tarjetas regalo para que pudieran espiar en todos los datos de sus teléfonos.

Facebook ejecutó el programa en secreto, oculto por servicios de pruebas beta intermedias como Betabound y Applause. Solamente informaron del programa a los usuarios que reclutaron a través de Instagram, Snapchat y otros lugares que se unían al programa de investigacion de Facebook. Un portavoz de Facebook afirmó en una declaración que no había nada secreto sobre este programa de investigación, sin embargo amenazó a los usuarios con acciones legales si los usuarios discutían públicamente sobre el programa.

Sin embargo, el mayor problema para Facebook terminó siendo que su aplicación de Investigación vulneró el programa Enterprise Certificate de Apple, destinado a aplicaciones solamente para empleados para distribuir la aplicación fuera de la empresa. Esto llevó a Apple a prohibir la aplicación de investigación en iOS y a invalidar el certificado de Facebook. Estp también bloqueó la colaboración interna de las herramientas de iOS con Facebook, causando el caos en las oficinas de la compañía.

Para evitar más escándalos y que Google intervenga para forzar el bloqueo de la aplicación Onavo, Facebook ha eliminado la aplicación de Google play y ha detenido el reclutamiento de evaluadores. Este hecho ha sido voluntario por parte de Facebook, que finalmente está dejando de lado esa percepción pública de que sus acciones se producen en la sombra. La compañía ha interpretado erróneamente la reacción de los usuarios por sus invasiones a la privacidad, lo que lleva a errores constantes y un ciclo interminable de noticias relatando sus errores.

Sin Onavo, Facebook ha perdido un poderoso método de estudio de mercado y sus futuras iniciativas en este aspecto tendrán un precio más alto. Facebook ha ejecutado cientos de encuestas, y recaudación de datos de los usuarios durante la última década para investigar en mejoras o innovación. Sin embargo, dado que la clonación y las adquisiciones como Whatsapp e Instagram han sido vitales para el éxito de Facebook, es probable que sea mejor pagar tarjetas regalo a los usuarios y controlar mejor sus prácticas de investigación. De lo contrario, la percepción de las prácticas de Facebook podría empeorar.

Con suerte, Facebook será más transparente con sus futuros programas de investigación de mercado. Para ello, debe ser explícito sobre sus condiciones, asegurarse de que los usuarios entiendan qué datos se están entregando, dejar de permitir la participación de adolescentes o, al menos, verificar el consentimiento de sus padres. Para una empresa que depende de que los usuarios confíen en ella para compartir su contenido, a Facebook le queda una gran camino por recorrer para recuperar la confianza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario