Este 2019 ha empezado con la llegada a nuestras vidas de los móviles plegables y el 5G. Sin embargo, pese que ha sido presentada, la red no está todavía en funcionamiento y tendremos que esperar entre uno y dos años para que sea de uso habitual. Esto no parece un impedimento para Donald Trump, que lejos de ser paciente y esperar a que la red 5G esté operativa, ya ha solicitado la llegada de la red 6G.

En unos tweets publicados recientemente en su cuenta, Donald Trump dice que quiere «5G e incluso 6G en los Estados Unidos lo antes posible». El motivo de esta petición es que «es mucho más potente, más rápido y más inteligente que el estándar actual» por lo que las compañías americanas «deben intensificar sus esfuerzos, o se quedarán atrás». Sin embargo, con lo que Donald Trump no cuenta es que los expertos sitúan la llegada de esta tecnología para 2030.

Es evidente que la red 6G será el siguiente paso lógico después de la 5G, pero resulta algo descabellado solicitar que la red 6G se desarrolle cuanto antes, cuando todavía no ha sido implantada la red 5G, que solamente la hemos visto en zonas puntuales y a modo de prueba en algunos países. Solamente en Europa se estima que la inversión para la infraestructura de la nueva conexión asciende a una cifra que oscila entre 300.000 y 500.000 millones de €.

Trump también ha afirmado en su cuenta de Twitter que quiere que «Los Estados Unidos ganen a través de la competencia, no bloqueando las tecnologías actualmente más avanzadas». Estas declaraciones resultan algo contradictorias teniendo en cuenta el enfrentamiento que el gobierno estadounidense mantiene contra Huawei y ZTE. Además, las pocas noticias que hay de la nueva red 6G, provienen del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información chino, concretamente de su grupo de trabajo de 5G.

El desarrollo del 6G está previsto para 2020, más diez años hasta que se comercialice

En noviembre de 2018, Su Xin, director de dicho grupo de trabajo, confirmaba que China inició sus trabajos con 6G en marzo. La hoja de ruta establece el inicio de su desarrollo en 2020 y su comercialización se esperaría para 2030. Para entonces, Estados Unidos habrá pasado por tres periodos electorales. Las nuevas ventajas de esta red, según Su Xin, «un mayor ancho de banda, baja latencia y conexiones más amplias».

La velocidad de transferencia se multiplicará por 10, lo cual hará que se pueda alcanzar una velocidad de 1TB por segundo. Sin embargo, para poder disfrutar de estas velocidades de vértigo, tendremos que esperar. Primero a que se instaure la red 5G, lo cual llevará entre uno y dos años y en 2030, el 6G.

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